



Somit o una vida afortunada
Mayra vom Brocke
16 de agosto - 2025 | 18 de octubre - 2025
“(…) Veremos así que la ilusión es difícil de describir o de analizar, ya que, aunque intelectualmente podamos tener conciencia del hecho de que toda experiencia dada tiene que ser una ilusión, no somos, hablando con propiedad, capaces de observarnos a nosotros mismos en cuanto que presa de una ilusión.”
Ernst Gombrich, Introducción en Arte e ilusión.
Esta exhibición problematiza la relación entre la percepción como proceso cognitivo y el estatuto del arte contemporáneo enmarcado en el dispositivo exhibición. A partir del relato de un sueño que tuvo su madre pariéndola como si vom Brocke fuera una mariposa, aquí se enmarca aquella disquisición junto a tópicos relativos a la extranjería y las afectividades personales, las operatorias surrealistas en la configuración de imágenes, la fragmentación psicológica y la prescripción médica, así como con el poder de la fantasía que desglosa el cuento La red (1946) de Silvina Ocampo. Las mariposas son insectos lepidópteros. Existen cerca de 165.000 especies, algunas desarrollan hábitos diurnos, otras, nocturnos. Es uno de los seres vivos más simbolizados en la historia de la humanidad, probablemente con mayor cercanía a aquél que espeja la vida a una serie de pasos que implican transformación, crecimiento personal, renacimiento y libertad individual. Una de sus características distintivas son los patrones y colores de las alas, que funcionan para la comunicación, defensa, termorregulación y vuelo. En este sentido, operan como desdoblamiento visual al camuflarse. En algunos casos, hasta parecieran disfrazarse y asumir cabalmente la apariencia de pétalos, animales, reptiles, cortezas u hojas. Este fenómeno en el que se perciben patrones familiares, como rostros, en estímulos aleatorios se denomina pareidolia. Si bien es un suceso usual para la percepción humana, en algunos casos está teñido por su asociación a efectos que provoca la medicación psiquiátrica y la ingesta de diversos narcóticos. La toma de opio, y hasta de cocaína, fue una práctica desarrollada por el primer surrealismo como herramienta para explorar estados alterados de conciencia y potenciar la creatividad. En el caso del somit, por su parte, es una medicación de circulación legal de los hipnóticos que inducen al sueño. Al ingerirla, resistir su efecto y mantener la vigilia, existe la posibilidad de que no se recuerden algunas acciones realizadas bajo su efecto. Así, incluye un grado de delirio que aturde la percepción normalizada. En esta urdimbre de herencias simbólicas, el cuento de Ocampo diagrama sobre varios tipos de dislocaciones dentro del género fantástico, y se ha convertido en una obra con la que dialoga vom Brocke. La red señala topos como la figura del otro, la relación con la naturaleza, las percepciones del tiempo, la extranjería y la recreación. En Somit…, las escenas pictóricas tienen lugar en paisajes naturales como montañas y llanuras, rincones domésticos y escenas urbanas. Allí hacen su aparición aspectos de la duplicación y el camuflaje con relación a la percepción, mayormente, a través de la figura de la mariposa, que opera como alter ego de vom Brocke. Somit… reúne pinturas, dibujos y objetos, algunos encontrados, otros comprados y uno diseñado específicamente para esta exhibición. A su vez, emulando el gesto duchampiano de inicios del siglo XX, éstos también operan como indicativos de las preguntas que la animan: ¿cuándo un objeto es arte?, ¿cuál es la distinción que prioriza un oficio como práctica artística diferente de la artesana? De esta manera, una de las estrategias de su propuesta es configurar una cercanía envolvente sobre el problema que formula. La disposición de obras, la intervención en suelo y paredes, así como la ubicación de objetos en sala, propicia una experiencia que busca acercarse a la alteración perceptiva bajo una premisa crítica y humanista: inquirir dónde se encuentra el arte en estos tiempos.
Texto por
Sebastián Vidal Mackinson
