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Pulso líquido

Víctor Enoc

30 de oct - 2025 | 14 de mar - 2026 

Son múltiples las tipologías de fuentes de agua con las que convivimos, que operan como generadoras y distribuidoras de este recurso natural primordial y tan codiciado. Cada una de ellas asume una forma diversa, como pueden ser lluvias, aguas subterráneas, hielo, ríos, lagos, arroyos y manantiales. A su vez, desde hace siglos en distintas ciudades habitan varias de ellas, las construidas por la humanidad con funciones ornamentales y prácticas. En algunas prevalece la estética para embellecer la urbe, en otras se prioriza que operen como puntos de encuentro y sociabilidad. Varias de ellas ofrecen agua potable y, hasta en algunos casos, funcionan como solución de enfriamiento.

En esta exposición Enoc puntualiza su mirada en el movimiento constante y frenético del agua, en su memoria y discurrir. La pregunta por cuántas formas puede exhibir este elemento al ser expulsado de una fuente es una premisa que triangula con otras inquisiciones que se refieren a la preservación de los recursos naturales, el lugar del ocio en la contemplación y la evocación de formas que habilitan a otras.

En su práctica artística, a Enoc le interesa la figura del péndulo que, en su vaivén, mueve y lleva consigo imágenes de un lugar a otro. El tiempo, en este sentido, es un elemento constante que dialoga con el pasado, el presente y el futuro, actualizando múltiples y disímiles formas. Actualiza en un instante distintas temporalidades. Así, al reparar en un juego de apariencia meramente formal, como es el movimiento del agua y las diversas apariencias que asume, Enoc también puntualiza en las variables ya señaladas proponiendo, justamente, que el tiempo “ocioso” dedicado a la contemplación maravillosa de un juego interminable tiene la potencia de convertirse en un acto de rebeldía.

Entonces, ¿qué imágenes despiertan estas formas que podemos encontrar al contemplar la sinuosidad del agua? Aquí reunidas, se ofrece una variedad escueta por su infinitud y múltiple por su diversidad que evoca universos disímiles, naturales y culturales. Cada una de ellas, además de darse a ver como una rara y pequeña gema preciosa, evoca distintos mundos conocidos y fantasiosos, como pueden ser articulaciones fósiles, volcánicas, marítimas, monstruosas, pilosas, aireadas y pedrosas. Un abanico de posibilidades que despliegan, con humor y sutileza, una mirada ávida.

En este sentido, un video que retrata a un par de manos emulando el vaivén formal del agua es la única obra con imágenes en movimiento en esta exposición. De alguna manera, condensa todas las formas que están cristalizadas en las piezas de cerámica que la rodean. Estas, emplazadas a pared o en bases exentas o parietales, fueron realizadas a través de una categorización de los gestos cerámicos utilizados por Enoc en su modelado: apretar, pellizcar, deslizar, hundir… Las manos del video, por su parte, coreografían un continuum donde hay transparencias, gestos, quietudes, reminiscencias a imágenes religiosas, invocaciones e invitaciones…

Enoc es, mayormente, un artista que trabaja con cerámica. Concibe a la materia como un elemento laxo y fluido, en movimiento, desbordante. La figura de la esquirla también es operativa para su práctica. Fragmentos pequeños desprendidos de un objeto, pulsiones que guardan una memoria para reconvertirse en otra cosa, vestigios de recuerdos que componen un archivo inacabado. En esta dinámica entre imagen en movimiento y piezas cerámicas, Enoc señala que habilitar un tiempo de atención, quizás ocioso, para maravillarse y analizar las innumerables formas que puede asumir un elemento, cualquiera fuera, en este contexto de extenuación productivista se estatuye como un acto íntimo, de independencia, autonomía y rebeldía.

Texto

Sebastián Vidal Mackinson

Bolivar 1753, San Telmo, Buenos Aires, Argentina.

contacto@linsegaleria.com. Jueves a sábado de 15:00 a 20:00 hs o con cita previa.

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